Pulsaciones: aprende a interpretarlas

Pulsaciones: aprende a interpretarlas

Vamos por la calle y vemos relojes inteligentes en la muñeca de un gran porcentaje de la población y, no hablemos ya si vamos a una zona deportiva o a un gimnasio. Todos vemos constantemente cuántas pulsaciones tenemos en cada momento, los datos se quedan reflejados en el móvil por sin os hubiéramos perdido algo y, para rematar, podemos ver comparaciones y gráficas de la evolución día a día. Pero, ¿sabemos realmente cómo funcionan nuestras pulsaciones?

Los pulsímetros están de moda y las marcas compiten por ver quién ofrece más prestaciones. Podemos ver si la pulsera nos está indicando que estamos en zona de quema de grasas, si hemos pasado a zona de trabajo cardiovascular o si necesitamos un respiro en el que nos marca los ritmos al os que debemos inspirar y respirar. A pesar de todo esto, no tenemos ni idea de entender los latidos de nuestro corazón, porqué suben o bajan y qué es lo bueno para nuestro caso.

El corazón también se entrena y no consiste en forzarlo y aumentar las pulsaciones sin un sentido ya que, dependiendo de cuál sea nuestro objetivo deberíamos preparar nuestro corazón de una u otra forma. Podemos darle elasticidad al corazón para bajar las pulsaciones con entrenamientos largos y continuos o fuerza mediante entrenamientos con series.

Pero no sólo por entrenar el corazón deberíamos conocer nuestra frecuencia cardiaca, sino que, controlar nuestro corazón, nos ayudará a mejorar en nuestros entrenamientos y a ser consciente de cuales son nuestros puntos fuertes o flojos. Si eres de los que entrena controlando continuamente tus pulsaciones, no te preocupes si algún día estas no reaccionan como esperabas en un entrenamiento aislado. Sigue con normalidad y espera al siguiente entrenamiento. Antes de controlar nuestra frecuencia cardiaca debemos tener en cuenta que hay agentes externos que pueden influir como los preestrenos, la cafeína o el estrés.

Antes de empezar a evaluar nuestras pulsaciones durante la carrera deberíamos tener en cuenta cuáles son nuestras pulsaciones a lo largo del día. Por ejemplo, nada más despertar, si las pulsaciones están más altas de lo normal podría ser que no estemos totalmente recuperados del ultimo entrenamiento o que no hemos descansado correctamente esa noche. Esta alteración se considera si las pulsaciones están por encima de 10 más de lo habitual mientras que, con un margen de 6 u 8 se podría considerar dentro de la normalidad. En estos casos no es conveniente salir a entrenar.

A la hora de medir las pulsaciones durante un entrenamiento tendremos que tener en cuenta diferentes datos: la frecuencia media, las pulsaciones en recuperación y las pulsaciones máximas alcanzadas. La frecuencia media se utiliza para ver la evolución a lo largo de una temporada. Si en enero entrenábamos con una frecuencia media estable y en junio somos capaces de entrenar a esa misma frecuencia media sin sensación de fatiga es que has mejorado tu forma física y, por tanto, tu capacidad aeróbica.

Las pulsaciones máximas indican si estamos planificando bien nuestros entrenamientos. Tenemos que mantenernos lejos de ellas en la medida posible ya que si las alcanzamos con demasiada facilidad significa que algo no estamos haciendo bien. No podemos llegar a la frecuencia máxima cada vez que aceleremos o subamos una cuesta. Debemos entrenar nuestro corazón hasta que, corriendo con la misma intensidad, las pulsaciones no suban tanto.

Es buena señal cuando las pulsaciones bajan rápido al bajar el ritmo de carrera. Esto no siempre es posible, sobretodo en entrenamientos largos. Al hacer un entrenamiento muy intenso, al día siguiente en el entrenamiento es posible que las pulsaciones no aumenten demasiado a pesar de que los músculos están cansados. Esto es porque no hemos descansado lo suficiente y nuestro corazón intenta protegerse a salvo.

Posted on 14/08/2018 Home, Entrenamiento, Consejos y... 1688

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