Calor y running, lo que deberías saber

Calor y running, lo que deberías saber

Entre nube y nube podemos disfrutar, ya en julio, de algún día de Sol y de mucho calor. Dado que este año la temperatura se ha mantenido más bien fresca hasta hace unas semanas, es posible que todavía no hayamos adoptado el horario de verano para nuestros entrenamientos de running ya que, otro años ya en junio, las horas preferidas por los corredores para realizar sus entrenamientos suelen ser las primeras horas de la mañana y las últimas del día cuando el Sol ya ha caído y el calor parece darnos una tregua.

Aún así, corramos a la hora que corramos, la temperatura no es la misma que durante los meses de invierno y ahora tenemos que acostumbrar a nuestro cuerpo a correr con calor y, en muchas zonas, con humedad. Por eso es importante conocer las consecuencias que puede tener el calor en nuestro sistema antes de calzarnos las zapatillas de correr y salir a la calle.

Independientemente del clima, nuestro cuerpo genera calor cuando hacemos ejercicio y es por eso que empezamos a sudar intentando eliminar el calor con la evaporación de este. Para que el cuerpo funcione correctamente, la hidratación debe ser la correcta. Se dice que la temperatura ideal para correr está en torno a los 10 grados centígrados ya que el contacto con el aire hace que el calor del cuerpo se pierda. Además, cuando hace aire la sensación de calor es menos aunque la temperatura sea la misma. A estos 10ºC deberíamos disminuir la humedad lo máximo posible y eliminar el viento bajo un cielo cubierto de nubes para conseguir lo que se consideran condiciones perfectas para mejorar las marcas personales.

Es normal que, en horas de calor, nos encontremos con una especie de fatiga aparentemente inexplicable que hará que no nos sintamos cómodos durante el entrenamiento. Y es que el cuerpo es sabio y ante cualquier problema nos envía señales de alerta para protegernos. En este caso, esa especie de fatiga pretende que paremos de correr para que la temperatura corporal elevada durante la carrera vuelva a estabilizarse. Este cansancio extremo será menos si estamos acostumbrados a correr en estas condiciones.

Ante esta reacción tienes dos opciones: parar tus entrenamientos hasta que pase el verano o seguir corriendo con calor. Si estás leyendo esto, seguramente tu respuesta sea la segunda así que tranquilo, el cuerpo se adapta al calor igual que, durante el largo invierno, se adaptó al frío. Lo importante es moderar tus entrenamientos e ir incrementando tiempos y velocidad progresivamente. No intentes seguir el mismo ritmo que en primavera ya que sólo te llevará a frustraciones y resultados que te desmotivarán.

Pero ¡ojo! correr con calor no es tan malo como parece, si eres de los que piensa que un verano sin calor es peor que un pan sin sal, seguro que ves esta temperatura con otros ojos y encontrarás más de una ventaja a la hora de salir a correr bajo el sol. Para empezar, la ropa es mucho más ligera y más cómoda que la equipamiento de runing que nos ponemos en invierno.

Los consejos que hoy os quiero dejar para los que no dimitís de seguir mejorando en esta época del año:

  • Correr a primera hora del día: aunque el ritmo diario de cada persona es diferente y muchos de nosotros nos encontramos sin elegía por la mañana. Para estos casos recomiendo salir a correr cuando ya esté bajando el Sol. Ante todo evita las horas centrales de mediodía en las que el Sol pega con fuerza. Si no tienes otro momento para salir a correr, al menos ve por la sombra.
  • Bebe, bebe y bebe. Antes, después y, si es necesario, durante.
  • Cubre tu piel: usa gorras o viseras y evita los tirantes di no quieres dañar tu piel. Para las zonas que tendrán contacto con el Sol, usa siempre protección solar.

Recopilaré vuestros consejos para correr con calor y volveremos a hablar del tema. ¿qué recomiendas sobre el running en verano?

Posted on 09/07/2018 Home 339

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