Aprovecha tu equipamiento, lo que no debes hacer el día de la carrera

Aprovecha tu equipamiento, lo que no debes hacer el día de la carrera

Comprarse unas buenas deportivas para correr puede que no sea suficiente para corregir tu pisada o mejorar la potencia de tu zancada. A veces nos “afiliamos” a una marca de zapatillas y nos negamos a probar otras por miedo a arrepentirnos o por lo comentarios que escuchamos de otros corredores. Pero, incluso con las mejores zapatillas podemos incluir ciertos detalles que nos ayuden a mejorar. Ya hemos hablado sobre cómo debes atarte los cordones para aprovechar al máximo tu pisada. Pero, a la hora de calzarte tus zapatillas de running deberías tener en cuenta más cosas.

Además de saber cuál es tu “lazada perfecta”, también deberías tener en cuenta otros factores que mantendrán tus pies y tobillos a salvo de lesiones como, por ejemplo, calcular el recorrido de carrera que llevan tus zapatillas. Normalmente la marca da una duración aproximada de los kilómetros que pueden aguantar sus zapatillas en estado óptimo (suelen estar alrededor de 700 km). Calcula la vida de tus zapatillas y empieza a buscar un nuevo modelo antes de tener que salir a correr con unas zapatillas en mal estado. A veces no lo notamos porque nos hemos ido acostumbrando y hemos ido adaptándonos a este desgaste poco a poco pero la media suela puede deformarse, la pisada puede hacer ceder el tejido, la suela suele desgastarse … Incluso el ajuste y el agarre del upper se puede ir debilitando adaptándose cada vez menos a nuestro empeine y permitiendo giros o movimientos que en un principio la propia zapatilla “corregía”.

Otro de los consejos que dan siempre los profesionales es no estrenar nunca un nuevo equipamiento (en concreto zapatillas) para una carrera. Siempre ve con aquello que sabes que te ha funcionado anteriormente en tus entrenamientos. Aunque sea el mismo modelo que usas pero quieres estrenar un nuevo color, la forma no está hecha a tu pie y lo más seguro es que termines con heridas o ampollas en el mejor de los casos. Pero puede incluso hacerte abandonar la carrera por una mala pisada o una herida más grande de lo esperado.

La ropa también te puede jugar una mala pasada; desde una costura que te roza hasta una etiqueta que te pica durante toda la maratón. Cada corredor tiene unas manías a la hora de elegir su ropa de running para una carrera. Hay quien no abandona las prendas térmicas sea cual sea la época del año en la que se celebre la carrera. Están los amantes de las mallas y, por otro lado, los que sólo se sienten cómodos corriendo con pantalón corto. Las medias compresoras suelen ser también un elemento muy elegido entre los mejores maratonianos, bien desde el tobillo a la rodilla o incluyendo también el pie a modo de calcetín. Otras manías están en los complementos: muñequeras para el sudor, pantalón con cremallera para guardar algo (normalmente un gel energético), braga para impedir que el aire frío en invierno pase a nuestras vías respiratorias, malla debajo del pantalón para las molestias rozaduras entre los muslos… sea cual sea tu costumbre no la cambies el día de la carrera. Si tienes ganas de hacer algún cambio en tu equipamiento pruébalo antes durante, al menos, un par de entrenamientos, por muy seguro que vayas a estar de que va a ser una mejora.

Otra cosa que debemos tener en cuenta a la hora de preparar una carrera es que el pie cambia dependiendo de la estación del año y del momento del día: siempre está más hinchado en verano y por la tarde por lo que suele ser el mejor momento para ir a probarte el nuevo modelo y saber si en algún momento te puede apretar. Infórmate siempre sobre cuál es la mejor opción para tu pisada, peso, terreno y distancias que vas a correr. Y no des por hecho que la zapatilla que te funcionó fenomenal en la 10k de junio será ideal para la maratón de febrero ¡ no te arriesgues !

Posted on 13/04/2018 Home, Running, Entrenamiento, Consejos y... 833

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