EL VERDADERO ENTRENAMIENTO (II)

EL VERDADERO ENTRENAMIENTO (II)

Decíamos en una entrada anterior (EL VERDADERO ENTRENAMIENTO (I)) algunas normas básicas para un deportista de primera, especialmente en lo relativo a las rutinas y el descanso. Ahora vamos a ampliar estas “leyes no escritas del buen deportista”, para que saques de ti lo mejor. Comenzamos.

 

Mima tu cuerpo

                Popularmente siempre se ha hablado de hacer deporte como machacar nuestro cuerpo, o expresiones similares, sin embargo todo buen deportista debe saber que para obtener lo mejor de sí debe cuidar su cuerpo hasta límites insospechados. Es como cualquier máquina, si quieres que tu coche rinda, no se te ocurrirá hacer mil burradas con la caja de cambios o con los frenos, por ejemplo.

 

1. Ilusionado y realista: antes de comenzar a entrenar es fundamental marcarse unos objetivos realistas y estar siempre esperanzado de poder alcanzarlos con constancia. Tener tus objetivos marcados, siempre en mente, será un aliciente estupendo para mantener la ilusión por calzarte tus zapatillas de deporte.

 

2. Analítica y prueba de esfuerzo previos: antes de comenzar con nuestras actividades físicas intensas, es muy recomendable hacernos un chequeo médico (analíticas incluidas) y prueba de esfuerzo previa. Nos ayudará a fijar nuestros objetivos, plazos para alcanzarlos y actividad física más idónea a realizar. Cada organismo es único. No arriesgues.

 

3. Zapatillas de deporte adecuadas: muchas lesiones deportivas ocurren por no usar unas zapatillas adecuadas a la persona y a la actividad que realiza, o por estar ya desgastadas habiendo perdido su efectividad hace ya mucho tiempo. Por ello es esencial que te pongas en manos de especialistas, por ejemplo “tiendadepor.com”. Conoceremos tu pisada, tus inquietudes y objetivos deportivos, indicándote la zapatilla más adecuada a tu entrenamiento y cualidades.

 

4. Dí “no” al sedentarismo: no sirve de mucho dedicar media hora diaria a hacer deporte, si el resto del día estas sentada trabajando, te reúnes con amistades para ver la tele o tapear y cenas viendo la tele antes de irte a dormir. Oblígate a ser una persona más activa: usa las escaleras en lugar del ascensor, la bicicleta por el coche (o en su defecto, aparca a distancia o bájate del bus una parada antes para darte un paseo hasta el trabajo), olvídate de los mandos a distancia y oblígate a ir andando a ver a tus amistades, en lugar de usar el teléfono para hablar con ellos.

 

 

5. Un entrenador y un fisioterapeuta, tus aliados: tan importante como disponer de un entrenador profesional es tener a mano a un buen fisioterapeuta, que irá destensionando nuestros músculos y contracturas, así como aconsejando las posturas más saludables para realizar determinados esfuerzos sin sufrir una lesión.

 

6. Respetando el tiempo de las lesiones: es fundamental para una perfecta recuperación. Recurrir a especialistas y dar el tiempo requerido a nuestro cuerpo para reponer el daño será esencial para no sufrir una recaída aún más dura y grave.

 

7. Alimentación consecuente: de nuevo, las personas más capacitadas para decirnos qué comer y cuánto son los nutricionistas o especialistas en la nutrición. Según nuestro peso, altura y constitución, así como de nuestra analítica de sangre y cantidad de grasa corporal, nos darán unos consejos dietéticos que seguir fielmente. Variará también en función de nuestro entrenamiento y desgaste físico.

 

 

Come con cabeza

                El sentido común dicta que una dieta ajustada al esfuerzo que realizas y equilibrada, es vital para mantener el correcto funcionamiento de la máquina que es nuestro cuerpo humano. Por ello, sigue una dieta mediterránea, comiendo de todo moderadamente, distribuida en cinco comidas a lo largo del día, hidratándote siempre correctamente, aunque durante la actividad física es preferible dar pequeños tragos, espaciados, que beber de golpe una cantidad de agua considerable.

  • Vigila tu orina, cuanto más claro sea su color, más hidratado estarás.
  • No abuses de alimentos proteicos para deportistas, suelen castigar la actividad del hígado. Bebe mucha agua para evitar la acumulación de toxinas que pueden envenenar tu organismo. Una comida sana debe aportarte las proteínas naturales que tu organismo necesita
  • Consume magnesio (en supermercados alemanes lo venden en pastillas efervescentes muy baratas), ayuda a sobrellevar y reponerse del esfuerzo físico.

 

Posted on 03/10/2016 Entrenamiento, Consejos y..., Home 1521

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