Sentirse bien haciendo deporte

Sentirse bien haciendo deporte

El otro día, entrenando a una alumna que lleva conmigo más de un año, me dijo: “Sheila, tengo 58 años y es la primera vez que siento que necesito hacer deporte. Es increíble lo que he mejorado con el dolor de espalda pero, sobretodo, de aquí” señalando su cabeza. Mi respuesta fue: “¡¡Claro!! Eso es por las endorfinas y en cuanto más te esfuerces entrenando mejor te sentirás después”. La conversación quedó ahí pero, al terminar la clase, se acercó a mi y me preguntó qué era eso que le había dicho y le estuve explicando lo que os voy a contar a vosotros ahora.

 

Para quien llegue nuevo, voy a presentarme. Mi nombre es Sheila y soy entrenadora personal presencial y online. El nombre de mi estudio de entrenamiento perfectamente podría ser el título de este artículo: Así de Bien. ¿podéis haceros una idea de lo que hacemos ahí dentro?

A mí acuden personas de todo tipo con toda clase de objetivos cada cual más dispar, desde superar unas pruebas físicas para la policía nacional hasta aprender a hacer el pino (esto es real). A todos y cada uno de ellos les digo lo mismo: “Ven un día y prueba”. Todos mis entrenamientos y el trabajo con mis alumnos van siempre en la misma línea, sea cual sea su objetivo yo lo dejo claro desde el primer momento: “Aquí vamos a trabajar todas las facetas que influyen para mejorar tu forma física, si tu objetivo es ganar 5 centímetros de bíceps y no quieres nada más que eso, o perder 15 kilos de aquí a verano, lo siento pero yo no soy tu entrenadora. Aún así, pasa y prueba”.

El deporte es sinónimo de bienestar. A pesar de las agujetas, del cansancio o de las lesiones, el deporte (siempre de forma moderada y bajo control) nos dará más vitalidad, hará que nuestra autoestima esté mucho más alta y, además, hace que aparezca en nosotros una capacidad de superación que, seguramente, no sabíamos de su existencia. Esta última parte aparece sobretodo en el momento que tus entrenamientos están guiados por un entrenador personal y es, sin duda, el aspecto que más debes tener en cuenta a la hora de elegir en manos de quién vas a dejar tu entrenamiento. Puede que un entrenador tenga millones de conocimientos sobre anatomía, sobre mecánica articular o sobre control de constantes vitales pero, si no es capaz de motivarte lo suficiente como para superar el límite de esfuerzo que tenías idealizado y ser capaz de que te sorprendas tú mismo con tu voluntad y tus capacidades… lo siento mucho pero no es tu entrenador.

Ya hemos contado en muchas ocasiones el efecto real y físico que tiene el deporte sobre nuestro cuerpo y sobre nuestras hormonas. La endorfina es liberada durante el ejercicio físico y crea la misma reacción en nuestro cuerpo que ver a un ser querido o reírte con una comedia. Las diferentes hormonas envían señales a nuestro cerebro de que esto (sea lo que sea) es bueno para nosotros y nos hace sentir bien. Esta sensación archiva dicha actividad en el cajón de “cosas buenas” y es lo que nos hace “engancharnos” a salir a correr, a ir a esa clase de spinning o machacarnos con las pesas como si nos fuera la vida en ello. Si el deporte que estás practicando no te gusta o no te motiva lo suficiente como para llegar a este punto en el que las endorfinas empiezan a hacer efecto, siempre puedes buscar otra actividad que te ayude a estar en forma física y mentalmente.

¿Con qué deporte os sentís mejor?

Posted on 02/09/2019 Home, Running, Entrenamiento, Consejos y..., Woman 381

Blog categories

Blog search

Visto recientemente

No hay productos

Menu