Respiración al correr: dudas

Respiración al correr: dudas

Los que me conocéis sabéis que mi gran reto es la respiración a la hora de correr. Hago yoga, controlo la respiración de diferentes formas, realizo métodos hipopresivos, puedo dar una clase de abdominales una hora entera sin que me tirite el aliento ni un solo segundo. Pero al correr… al correr mi cerebro cortocircuita y parece que el corazón se me va a salir por la boca.

La teoría la tengo clara: debo inhalar oxígeno y expulsar el dióxido de carbono de la forma más eficiente posible para poder seguir con la carrera y que mis músculos reciban los nutrientes necesarios para que no me dejen tirada. Se que el problema no está en la fuerza de mis pernas ya que las entreno casi a diario y es uno de mis puntos fuertes, sin embargo… cuando llevo unos minutos corriendo empiezan a flojear como si no hubieran sentido agujetas en la vida y me da la sensación de que me voy a caer al suelo en cualquier momento ¿qué me pasa?

¿Respiro por la boca o por la nariz?

El primer dilema aparece en el momento de elegir si respirar por la boca o por la nariz. En cada uno de los deportes que he practicado las recomendaciones son unas, por ejemplo, mientras que en yoga casi todas las respiraciones se realizan por la nariz, en Pilates se suele inspirar por la nariz y soltar el aire por la boca.

¿Y en el running? Practicando deporte en la calle respirar por la nariz puede parecer una buena idea ya que, al coger el aire, este se filtra y además se regula la temperatura pero se consigue menos oxígeno que si respiráramos por la boca y, en un momento de trabajo intenso y estrés para el cuerpo, privar al cuerpo de la máxima absorción posible de oxígeno no es una buena opción. Al principio puede que el oxígeno que eres capaz de llevar a tus pulmones a través de la nariz puede servirte pero, a medida que la intensidad de tus entrenamientos vaya creciendo, te darás cuenta de que la cantidad de aire que puedes “atrapar” por la boca es mucho mayor.

Ritmo de la respiración

Ahí va mi segundo problema. Sí ya sé que por la nariz soy capaz de recoger menos aire que si lo hiciera por la boca. Me cuesta muchísimo respirar por la boca, sobretodo en épocas de frío, pero aún así, el mayor problema es el de darle ritmo a las inspiraciones y espiraciones.

Os voy a dejar las indicaciones que me dio un buen amigo entrenador de running para llevar los tiempos de la respiración lo mejor posible:

-      Durante los entrenamientos de intensidad baja (el 98% de mis entrenamientos): 3:3. Es decir, durante tres zancadas coges aire y durante las siguientes tres lo sueltas.

-      Carreras de intensidad media: 2:2 Utiliza dos pasos para inspirar y dos para espirar. A mi aquí ya se me complica bastante el asunto.

-      Carreras de alta intensidad (básicamente para los esprints): 1:1 Cambia la respiración con cada paso.

Obviamente, como cualquier consejo que nos puedan dar, esto no es más que una recomendación y, como recomendación, no tiene que funcionar en todo el mundo por igual. Lo importante de todo esto es que te quedes con el concepto de que en cuanto más rápido corres más rápida debería ser tu respiración.

Muchos corredores incluso rechazan cualquier método de medida de la respiración a diferentes ritmos. En lo que si coinciden todos es en que tienes que ir probando diferentes métodos hasta que encuentres aquel con el que te sientas más cómodo. Y sea cual sea el ritmo concentrarte en llevar el aire al estómago utilizando una respiración profunda para sacar el máximo partido a cada inhalación.

Posted on 05/04/2019 Home, Running, Entrenamiento, Consejos y... 338

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