Tipos de entrenamiento en el running

Tipos de entrenamiento en el running

Día libre. Para aquellos que no practican este deporte puede parecer que el running consiste en salir a correr un rato y ya. Pero, los corredores sabéis que dentro de este completo ejercicio podemos tener una gran variedad de objetivos diferentes. De hecho, seguramente, cada uno de los corredores que nos crucemos durante un entrenamiento por nuestra ciudad tenga un objetivo completamente diferente a los demás.

Desde despejarse del estrés del día de trabajo hasta conseguir bajar el tiempo de sus 5 km, pasando por personas que se están preparando para unas oposiciones o aquellos que salen a correr para sentirse menos culpables por el atracón que se van a dar el fin de semana.

Aún así, independientemente del objetivo que tengas para motivar tus entrenamientos, existen varios tipos de entrenamientos que se combinan de diferente forma para lograr lo que estamos persiguiendo.

Hoy vamos a repasar rápidamente estas partes que podemos incluir en la planificación de nuestro entrenamiento. Recuerda que un entrenamiento sin una previa preparación hace más lenta la consecución de nuestros objetivos así que, mi recomendación es que nos marquemos objetivos a corto plazo y planeemos una estrategia para conseguirlo. ¿Qué necesitamos? ¿Velocidad, resistencia, tiempo…?

Los tipos de entrenamiento que debemos considerar a la hora de la preparación son:

Descanso

La parte más importante que no debe faltar en ningún planteamiento independientemente de cuál sea nuestro objetivo. Hay dos tipos de descanso: el descanso total: tómate un día libre. Descansa, desconecta, olvida por un día esa marca que no te deja dormir y no le des trabajo a tus piernas. Aprovecha para cuidarte, darte un baño de contrastes o a que te den un masaje. Puedes simplemente quedarte en casa y descansar.

Por otro lado encontramos el descanso activo. Si decides tener más de un día de descanso en un corto periodo de tiempo puedes utilizar tu segundo descanso para utilizarlo como descanso activo. Esto consiste en descansar de la actividad en cuestión (en este caso salir a correr) pero seguir practicando otros deportes. Puedes aprovechar a practicar yoga, hacer una buena sesión de estiramientos o aprovecha para ir al gimnasio o a la piscina.

Tiempo

 

Si tu objetivo está en mejorar el tiempo para una carrera deberás conseguir que tus entrenamientos sean más rápidos que el ritmo que quieres conseguir en carrera. Lo ideal es hacer los entrenamientos 15 segundos por kilómetro más rápido que el ritmo que queremos seguir en carrera. Antes de conseguir este tempo debemos calentar al menos un par de kilómetros a un ritmo más bajo. Lo mismo sucede con la vuelta a la calma, deberás ir disminuyendo tus pulsaciones y evitar en cualquier situación pasar de un ritmo alto a una parada brusca.

Durante la semana de carrera entrena al ritmo que quieres competir pero no te olvides del descanso.

Puedes incluir en estos entrenamientos las series por tiempo, en los que cada serie puedes ir incrementando la velocidad y así conseguir velocidad punta aunque el resultado real del tempo del entrenamiento no sea válido para comparar.

Tiradas largas

Si lo que buscas es mejorar tu resistencia y ganar forma física lo mejor es que incluyas tiradas largas en tus entrenamientos. Consideraremos una tirada larga a cualquier recorrido mayor a los kiómetros de carrera. Este tipo de preparaciones las llevaremos a un ritmo más bajo que el que queremos marcar en carrera. Al menos 30 segundos por km más lento.

Ritmo suave

Necesarios en todas las preparaciones sea cual sea tu objetivo. Con estos entrenamientos conseguimos aumentar la capacidad cardiovascular al no dejar de lado el entrenamiento y “recuperarnos” para los entrenamientos más intensos. Intercálalos con los entrenamientos de resistencia o velocidad para mejorar los resultados.

Posted on 07/09/2018 Home, Running, Entrenamiento, Consejos y... 942

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